El objetivo del Deportivo Alavés siempre ha sido la permanencia. Sin embargo, ha quedado claro que no es fácil conseguirlo con el nivel tan exigente que hay en primera división
El Deportivo Alavés celebrando la victoria en su vestuario
El Deportivo Alavés ha vivido un año lleno de sobresaltos, tanto positivos, como negativos. En enero estaba claro el objetivo del equipo, la permanencia. Aún así, a pesar de cumplirse no fue fácil lograrlo.
Es un hecho que el conjunto babazorro ha vivido con miedo muchas de las semanas durante este año. El descenso siempre merodeaba por Vitoria, acechando cada vez que el equipo se dejaba puntos en el campo. Sin embargo, la lucha, la pasión y la confianza han sido un año más las claves para que el equipo se encuentre otra vez en la máxima categoría del fútbol español.
Temporada 24/25
El Alavés tuvo un inicio de año frenético. Las palabras de Guevara en enero sobre la permanencia llevaron consigo los nervios al vestuario y parece que no le quedaron claras a todos los jugadores. En los cinco primeros partidos consiguieron una victoria, un empate y tres derrotas, una de ellas haciendo gala de lo que son los valores del equipo, por 1-0 ante el Fútbol Club Barcelona en Montjuic. Hasta que llegó aquel partido eléctrico en Butarque, uno de los más protestados por la afición albiazul. Tres penaltis, dos de ellos para el Leganés, marcaron un encuentro lleno de polémica, pero que mantenían la lucha por la permanencia al alza. Tras este duelo, fueron solo diez goles los suficientes para que los babazorros se quedaran en primera división. Sin olvidar la victoria por la mínima ante el Valladolid con un gol de penalti o el empate sin goles en Mendizorroza ante el Atlético de Madrid. Por no hablar del último partido en casa ante Osasuna, en el que los vascos no se jugaban nada, mientras que los de Pamplona aspiraban a entrar en Europa, pero ni con esas, el Alavés se dejó ganar.
Verano
Llega el verano y empiezan los fichajes. Por supuesto, un año más, los de Vitoria no pudieron evitar entrar en este dichoso mercado. Kike García, Panichelli, Abqar o Mouriño fueron algunas de las salidas más dolorosas para el club. Aparte de otras bajas menos sonadas como Villalibre, Manu Sánchez o Carlos Martín. A pesar de todo, el director deportivo no se quedó de brazos cruzados y se puso manos a la obra. De hecho, el mercado del Deportivo Alavés de este pasado verano fue uno de los más extensos de La Liga. Entre las llegadas están la de Raúl Fernández, Jon Pacheco o Mariano Díaz. Pero si nos fijamos en las estadísticas, los más destacados han sido Lucas Boyé, Jonny Otto, Pablo Ibáñez o Denis Suárez. Un mercado lleno de idas y venidas pero con el que se consiguió mantener el nivel de la plantilla.
Temporada 25/26
Nos plantamos en agosto y con ello en la primera jornada de Liga. El Alavés consigue la victoria en casa ante un recién ascendido como el Levante, pero con sufrimiento y ganando en los últimos minutos. En un principio hay buenas sensaciones en el club. Se logra empatar ante el Atlético de Madrid y ganar en San Mamés veinte años después. Sin duda, uno de los mayores logros de la entidad en la presente campaña.
Jugadores y entrenador
Carlos Vicente está siendo una de las estrellas del equipo que, a pesar de sus pocos minutos sobre el terreno de juego, lleva un gol más (4) que Lucas Boyé. Junto a Antonio Blanco y Denis Suárez en medio campo, y Tenaglia o Jonny Otto en defensa, son las principales referencias de los albiazules en cada una de las posiciones.
Por su parte, Coudet, el entrenador del Alavés, está sabiendo manejar los tiempos de cada jugador entre Liga y Copa del Rey. Por ejemplo, en la primera ronda de la competición del KO consiguió la victoria por siete goles a cero, dando minutos a los menos habituales, como Egoitz Muñoz, Morcillo o Pinillos. Con ello, el míster deja claro que la cantera es fundamental en el proyecto del equipo.
Final de año
A pesar de todo, los vitorianos se marcharon con mal sabor de boca al parón navideño. La derrota por tres goles a cero ante Osasuna dejó muy malas sensaciones en el equipo. Ni el entrenador, ni los jugadores lograron dar con la tecla para evitar una derrota tan abultada en Pamplona. La próxima jornada es en casa contra el Oviedo donde, a priori, los de Coudet son los favoritos. Con eso y con el partido de copa diez días después, el Deportivo Alavés espera empezar el año de la mejor manera posible y poder conseguir, de nuevo, quedarse en primera división.
Nahuel Tenaglia, jugador del Alavés, agradeciendo el apoyo a su afición en Pamplona
