Tras una década de luces y sombras, el Sunderland ha regresado a la Premier League no como invitado, sino como la gran revelación que amenaza con romper el orden impuesto por el \"Big Six\"
Régis Le Bris, entrenador del Sunderland, durante un partido / Flashcore
Hoy toca detenernos en el Stadium of Light, octavo estadio de la Premier en capacidad (49 000 personas) para entender cómo el Sunderland ha conseguido romper todos los pronósticos y codearse con la élite del fútbol inglés.
La redención de un gigante
La temporada actual del Sunderland es el resultado de un plan que comenzó a maquinarse en el barro de la Championship y culminó con aquel ascenso inolvidable en Wembley en mayo. Lo que parecía que sería una campaña de supervivencia se ha transformado en un desafío directo a los puestos europeos. Bajo la dirección de Régis Le Bris, el equipo ha recuperado la mística de los \"Black Cats\", basando su éxito en una mezcla efectiva de juventud y fichajes de jerarquía.
La sorpresa no reside solo en su posición en la tabla, actualmente en el séptimo puesto de la clasificación, sino en la autoridad con la que han plantado cara a los transatlánticos de la liga. El equipo no solo compite; propone un fútbol de transiciones rápidas y solidez defensiva que ha cáido de pie en la primera división de Inglaterra.
Clasificación del Sunderland en P.L. en la 25/26 tras la última jornada disputada / Sofascore
El arquitecto y las piezas
El éxito de este Sunderland tiene nombres propios muy definidos que han sabido gestionar la presión de una de las aficiones más pasionales de Inglaterra. En el banquillo, Régis Le Bris ha demostrado ser un estratega capaz de adaptar su sistema según el rival sin perder la identidad vertical que caracteriza al grupo. En el campo, la irrupción de Wilson Isidor como máximo artillero ha dado al equipo la pegada necesaria en los momentos críticos, mientras que el joven Chris Rigg ha aportado una frescura y una visión de juego impropias de su edad.
Sin embargo, el salto de calidad definitivo llegó con la veteranía de figuras como Granit Xhaka y Reinildo Mandava, quienes han dotado al bloque de el oficio necesarios para no desmoronarse en los minutos finales, un mal que históricamente ha perseguido al equipo en el pasado.
Principales figuras del Sunderland durante la temporada / Sofascore
Momentos clave
El camino hasta aquí ha dejado noches que ya forman parte de la historia de los Black Cats. Un momento relevante ocurrió a mediados de diciembre, con la histórica victoria por la mínima frente al Newcastle United en el derbi del Tyne-Wear, un resultado que no solo devolvió el orgullo a la ciudad, sino que inyectó una confianza ciega en las posibilidades del equipo. A este hito se suman actuaciones de gran mérito, como la resistencia mostrada en las visitas a los estadios más complicados del \"Big Six\" (1-1 en Anfield o la victoria por 1-2 en Stamford Bridge) o la competitividad del grupo para rascar un 2-2 en la visita del Arsenal, líder, al Estadio de la Luz.
Estos encuentros han servido para demostrar que este Sunderland posee una resiliencia especial, capaz de sufrir sin balón para terminar castigando en transiciones letales lideradas por la velocidad y efectividad de sus atacantes. Tras el empate 1-1 ante el Leeds United en la última jornada, el Sunderland afronta ahora partidos cruciales ante Manchester City , Tottenham y Brentford antes de disputar la FA Cup en casa del Everton.
Imagen tras el agónico gol de Brobbey que supuso el 2-2 ante el Arsenal en la jornada 11 / As.com
Un horizonte ambicioso
A medida que la temporada encara su tramo decisivo, las opciones de que el Sunderland acabe en puestos de competición europea han pasado de ser un sueño a una posibilidad estadística real. La clave para los meses restantes será la gestión del desgaste físico y mantener el Stadium of Light como un fortín inexpugnable, donde la relación entre grada y jugadores se ha convertido en el jugador número doce.
Si el equipo logra mantener la regularidad y evita que las lesiones hagan mella en su columna vertebral, estaríamos ante uno de los regresos desde Championship más impactantes de la historia reciente de la Premier League. El gigante ya no solo ha despertado, sino que ha empezado a correr en dirección a Europa.
