El nombre de Manu González se ha consolidado como uno de los más fuertes de la categoría intermedia. Tras una temporada pasada en la que rozó el gran objetivo sin llegar a culminarlo, el piloto español afronta el nuevo curso con una motivación clara: redimirse y luchar con todo por el título de Moto2.

Un piloto más que consolidado
Lejos de ser una promesa, Manu González es ya una realidad dentro del campeonato. Su evolución en los últimos años le ha llevado a convertirse en uno de los pilotos más completos de la parrilla, combinando velocidad, inteligencia en carrera y una gran capacidad de adaptación. Su conocimiento de la categoría y su madurez competitiva lo colocan en una posición privilegiada para afrontar una temporada en la que partirá como uno de los grandes favoritos.
El curso 2025 dejó sensaciones encontradas para González. Por un lado, fue uno de los pilotos más competitivos del campeonato, peleando de forma habitual en el grupo delantero y sumando resultados sólidos. Por otro, pequeños detalles y momentos puntuales le impidieron alcanzar el objetivo máximo. A lo largo de la temporada, el español demostró un ritmo muy sólido que le llevó a conseguir 4 victorias, una clara capacidad para gestionar carreras complejas y regularidad en la zona alta de la clasificación. Sin embargo, en un campeonato tan ajustado, esos pequeños márgenes marcaron la diferencia final.
Expectativas: candidato claro al campeonato
Con la experiencia del año pasado muy presente, la preparación de «ManuGasss» ha estado enfocada en dar ese paso extra que le faltó. El trabajo ha sido tanto físico como mental, con el objetivo de llegar aún más preparado a cada fin de semana. El piloto ha centrado sus esfuerzos en minimizar errores en momentos clave, mantener la regularidad durante toda la temporada y afianzar su fortaleza mental en la lucha por el título.
De cara a esta temporada, el piloto del LIQUI MOLY Dynavolt Intact GP parte como uno de los grandes aspirantes al título de Moto2. Su rendimiento reciente, sumado a la experiencia acumulada, lo sitúan en el grupo de favoritos desde la primera carrera. El objetivo no es otro que luchar por el campeonato hasta el final y, esta vez, convertir el potencial en un resultado definitivo. Todo lo que no sea estar en la pelea por el título sería una sorpresa.
El madrileño llega a una temporada decisiva en su carrera. Ya ha demostrado que puede competir con los mejores; ahora el reto es superar esa última barrera que separa a los aspirantes de los campeones. Con talento, experiencia y una motivación renovada, Manu González tiene todos los ingredientes para lograrlo. La redención está en juego… y también la oportunidad de escribir su nombre en lo más alto de Moto2.

