Max Verstappen, el cuatro veces campeón del mundo de la Fórmula 1, se atreve ahora con uno de los retos más salvajes del automovilismo: las históricas 24 Horas de Nürburgring.
Después de meses de rumores y especulación, ya es oficial. Max Verstappen debutará en las 24 Horas de Nürburgring, que se celebrará del 14 al 17 de mayo, al volante de un Mercedes-AMG GT3 gestionado por el Winward Racing, aunque llevando los colores de “Verstappen Racing”.
Y ojo al equipo que le acompañará. Conducirá con pilotos de primer nivel: Lucas Auer, Jules Gounon y el catalán Daniel Juncadella. Tres pilotos que conocen muy bien el trazado del Nürburgring Nordschleife, uno de los circuitos más exigentes, largos y peligrosos del mundo. De hecho, Gounon y Juncadella ya compiten juntos en el GT World Challenge Europe.
Antes del gran reto, el cuarteto tendrá una especie de “pretemporada express” en la NLS2 de este mismo mes. La carrera se ha adelantado al 21 de marzo a petición de Mercedes, todo para que Verstappen pueda probar el coche sin coincidir con el GP de Japón. El propio Max tenía claro que necesitaba rodaje real en el Nürburgring antes de enfrentarse a 24 horas seguidas.
Y es que, aunque parezca mentira, su experiencia en este circuito es bastante limitada. Solo ha competido una vez allí, el pasado noviembre, y lo hizo con un Emil Frey Ferrari 296 GT3. Nada que ver con el Mercedes-AMG GT3 que pilotará este año, así que tendrá que adaptarse rápidamente.
Por parte de Mercedes, la apuesta es fuerte. La marca alemana alineará dos equipos “Performance” en esta edición, ambos gestionados por Winward. Además de Verstappen Racing, también habrá otra unidad bajo el nombre de Mercedes-AMG Team RAVENOL.
Mercedes-AMG GT3 con la livery de Verstappen Racing | Fuente: Mercedes-Benz
