León está de celebración, ya que desde la llegada del Cuco Ziganda el equipo ha remontado la desastrosa situación inicial y los resultados han empezado a llegar para alegría de los leoneses. Esta situación no hubiese sido posible sin la aparición en escena de la figura de Lucas Ribeiro. El extremo de origen brasileño llegó a la Cultural este mismo verano convirtiéndose en uno de los fichajes bomba de la temporada y uno de los jugadores más desequilibrantes de toda la categoría de plata del fútbol español.
Ribeiro celebrando un gol frente al Málaga en el estadio Reino de León/ @lucasrc.20
Perfil del jugador
Lucas Ribeiro es un jugador de origen brasileño formado en su país natal y con experiencia en grandes ligas internacionales que le han ayudado a madurar como jugador. Su llegada a la disciplina culturalista supone un marco de posibilidades para su entrenador ya que es un jugador el cual es capaz de desenvolverse a la perfección tanto partiendo de la banda como apareciendo más por dentro.
En cuanto al plano físico, Ribeiro es un jugador presenta un perfil equilibrado y funcional para las exigencias de la categoría. Destaca por su zancada larga y una potencia sostenida que le permite ganar metros en conducción sin necesidad de apoyarse en una explosividad extrema. Otro de sus puntos fuertes es la protección de balón en el duelo individual. Ribeiro utiliza bien el cuerpo para fijar rivales, conservar la posesión y generar ventajas para sus compañeros, una cualidad especialmente valiosa en una Segunda División caracterizada por la intensidad, el contacto y la exigencia física.
Sin embargo, su principal característica es su dominio del balón plasmado principalmente en su gran capacidad para la conducción y su atrevimiento para el regate. En un equipo con falta de jugadores atrevidos con el balón en los pies Ribeiro se ha convertido en titular indiscutible.
Desde el punto de vista táctico, Lucas Ribeiro destaca por su interpretación de los espacios más que por la ocupación fija de una zona concreta. No se limita a esperar el balón en banda ni a fijar centrales de manera constante, sino que lee los movimientos del bloque rival para aparecer en zonas intermedias, donde puede recibir con ventaja y dar continuidad a la jugada.
Ribeiro celebrando la victoria de los suyos en Ipurúa/ LNCDeportes (X)
La esperanza de la afición cazurra
Lucas Ribeiro no pasa desapercibido en la Cultural Leonesa. Su fútbol tiene brillo, es vistoso y conecta con una afición que ya le ha hecho suyo. Más allá de los números, aporta personalidad, calidad y una forma de jugar que eleva al equipo y enciende al Reino de León. En una temporada larga, contar con un futbolista capaz de marcar diferencias y generar ilusión puede ser tan importante como cualquier resultado.
