El lateral, reconvertido a central, empieza a ser clave en el Atlético de Madrid a base de garra y carácter
Marc Pubill. | El Desmarque
Marc Pubill se está convirtiendo en uno de los nombres propios del Atlético de Madrid. La llegada del lateral el pasado verano, en una operación relámpago tras caerse la opción de Areso, aseguraba a los colchoneros contar con uno de los mejores laterales para el futuro. Comenzó sin jugar por el buen rendimiento de Marcos Llorente. La lesión del internacional español tampoco le abrió las puertas de la titularidad. Nahuel Molina está por delante de él.
Diego Pablo Simeone nunca lo vio como un simple ‘2’. Para el argentino, Pubill puede jugar de central, y los últimos partidos demuestran que no se equivocó. Su estatura (1,90m) y su garra son claves. El catalán ha sumado tres titularidades consecutivas en las que ha sido imprescindible desde el centro de la zaga. En el partido de Copa del Rey ante el Atlético Baleares se le dio descanso, muestra de la importancia que tiene desde la lesión de Giménez. Este fin de semana en Montilivi volverá al 11.
‘Pullic’, como le llaman en el vestuario tras una entrevista en la que el entrenador argentino le llamó así, llegó al Atlético para quedarse. Sin las últimas lesiones, posiblemente estaríamos hablando de sus últimos días como rojiblanco, ya que tenía un acuerdo con Osasuna para ir cedido, tal y como aseguró el director deportivo rojillo, Braulio Vázquez. “Ya es imposible que salga”, sentenciaba.
El ‘18’ rojiblanco nunca ha querido salir. Cada vez que ha tenido ocasión, ha mostrado su amor eterno por los colchoneros. Enamorado del club, la ciudad y la afición, aseguraba que “ojalá” poder realizar toda su carrera en el Atlético de Madrid. El presente de Pubill da garantías al club, pero para el futuro se le considera una pieza insustituible.
Con apenas 22 años, se espera que el de Terrassa sea clave en zona defensiva, ya sea en su posición natural, de lateral, o de central, donde parece que lleva jugando toda su carrera.
