El motociclismo español suma un nuevo nombre a la categoría intermedia. Ángel Piqueras afronta una de las temporadas más importantes de su joven carrera tras confirmar su salto a Moto2, un movimiento que premia su crecimiento en Moto3 y que abre un nuevo capítulo lleno de exigencia y oportunidades.

Una progresión en constante desarrollo
El curso 2025 en Moto3 sirvió para consolidar a Piqueras como uno de los pilotos españoles con mayor proyección. El valenciano mostró una evolución clara a lo largo del año, combinando velocidad pura con una gestión de carrera cada vez más madura. Entre los puntos más destacados de su participación la campaña pasada en la categoría ligera se encuentran una clara presencia habitual dentro del pelotón delantero, un ritmo muy competitivo en múltiples circuitos del calendario y una evidente mejora en cuanto a la gestión y lectura durante la carrera. Todo esto hizo que cada vez fuese más evidente que Moto3 empezaba a quedársele pequeña, algo que ha precipitado su ascenso natural a Moto2 con tan solo 19 años.
El cambio a Moto2 supone un desafío importante. La categoría intermedia exige una adaptación rápida a motos más potentes, mayor gestión del neumático y carreras menos caóticas pero más tácticas. Para el piloto del MSI Racing Team, las claves de esta nueva etapa pasan por adaptarse a la nueva moto, ya que será de mayor peso y potencia, entender la gestión del neumático trasero y al final, ganar más experiencia en un paddock bastante más exigente. Seguramente el objetivo inicial del piloto valenciano no será inmediato en cuanto a resultados se refiere, pero si en sólido crecimiento.
Preparación y expectativas de cara a esta temporada
Consciente del salto de dificultad, Piqueras ha enfocado su preparación invernal en reforzar especialmente el apartado físico y la adaptación técnica. El trabajo ha incluido entrenamientos de fuerza y resistencia algo más exigentes, más horas de rodaje y adaptación con motos de mayor cilindrada y trabajo estrecho con el equipo con el fin de comprender la nueva moto.
Dentro del paddock, el enfoque con el jovencísimo piloto es prudente pero optimista. Moto2 suele exigir un periodo de adaptación, incluso a pilotos muy talentosos, pero su velocidad y capacidad de aprendizaje invitan al optimismo. Loa objetivos realistas siendo rookie de la categoría intermedia pasan por entrar con cierta regularidad a los puntos y mostrar una progresión evidente durante el transcurso de la temporada. La primera carrera celebrada en Tailandia el fin de semana pasado, a pesar de encontrarse cómodo y marcar tiempos más que decentes en las sesiones de clasificación que le hicieron salir decimoprimero en parrilla de salida, no logró finalizarla a causa de un error de novato que hizo que se fuera al suelo mediante una aparatosa caída, pero a media que vaya progresando y aprendiendo, tarde o temprano los resultados irán llegando por sí solos.

El piloto «che» inicia ahora la fase más exigente de su carrera deportiva. El talento está demostrado, ahora toca transformarlo en rendimiento dentro de una categoría mucho más física y técnica. Si la adaptación es rápida, Ángel Piqueras podría convertirse en uno de los nombres a seguir en Moto2 en los próximos años. El camino se endurece, pero también se vuelve mucho más prometedor.

