El joven italiano de Mercedes vuelve a ganar en Florida y firma su tercera victoria consecutiva al frente de un campeonato que ya domina con autoridad. McLaren completa el podio. Ferrari se hunde. El caos fue el gran protagonista de una carrera que prometía lluvia y entregó drama en tierra seca.
El rey de la pole
Andrea Kimi Antonelli, 19 años, se convirtió en el primer piloto de la historia en convertir sus tres primeras poles consecutivas en victorias. El Gran Premio de Miami 2026 estuvo marcado por una permanente amenaza de lluvia que nunca llegó, lo que generó un verdadero quebradero de cabeza estratégico para todos los equipos.
La carrera arrancó con violencia. Pierre Gasly abandonó en el inicio por un toque con Liam Lawson y la presencia del coche de seguridad agitó desde los primeros compases un guion que ya de por sí prometía ser convulso. Isack Hadjar también se quedó sin carrera al golpear el muro en la curva 14, visiblemente furioso mientras golpeaba el volante. Leclerc, que había arrancado con fuerza desde la segunda posición, tomó el mando aprovechando una salida imperfecta de Antonelli. El italiano cayó hasta la tercera posición en los primeros compases, pero cuatro vueltas después ya surgía ante el monegasco para tomar el mando. Leclerc recuperó la posición en la vuelta siguiente, iniciando un intercambio de liderato que convirtió la primera mitad de la carrera en un espectáculo de adelantamientos al límite.
La estrategia lo decide todo
En la vuelta 13, Norris ejecutó el adelantamiento sobre Leclerc en la larga recta del segundo sector. Antonelli logró finalmente deshacerse del monegasco y consolidar la segunda posición, mientras el de Ferrari comenzaba a perder fuelle. A partir de ese momento, la carrera entró en su fase más táctica, con el radar meteorológico como protagonista invisible en cada radio de equipo.
El momento clave llegó al final de la vuelta 26, cuando Mercedes llamó a boxes a Antonelli, que en ese momento perseguía a Norris a menos de dos segundos. McLaren respondió trayendo al británico una vuelta después, pero una vuelta de instalación brillante y una parada algo más rápida en boxes le permitieron a Antonelli salir de los pits prácticamente a la altura del McLaren. Rueda con rueda en la salida del pit lane, el italiano activó el boost y se metió por delante. Fue el instante que definió la carrera. Norris, que el sábado había ganado la carrera al sprint con autoridad, se quedó de nuevo a las puertas de una victoria que siente suya pero que se le resiste en la larga distancia. El británico cruzó la meta a 3,264 segundos de Antonelli.
Piastri completó el podio después de superar a un Leclerc que se derrumbó en las últimas vueltas. En un caótico desenlace final, el australiano arrebató la tercera posición al monegasco, que acto seguido dio un trompo y chocó contra el muro intentando recuperar posiciones. Leclerc fue adelantado entonces por Russell para el cuarto puesto y también por Verstappen, que le quitó el quinto en los últimos metros.
Ferrari, la gran decepción
El fin de semana no pudo salir peor para la Scudería. Leclerc fue sancionado con 20 segundos por salirse de la pista repetidamente, lo que le relegó hasta la octava posición. Hamilton, su compañero, solo pudo ser séptimo. El paquete de mejoras que Ferrari había traído a Miami no produjo el efecto esperado. Una tarde para olvidar.

Aston Martin, un paso, pero sin ritmo
Fernando Alonso terminó decimoquinto y lideró, una carrera más, la zona baja de la parrilla. La nota positiva fue que Aston Martin acabó con sus dos coches por primera vez en la temporada, un pequeño avance tras un inicio de curso marcado por los problemas de fiabilidad. Poca cosa para un equipo que sigue a años luz de la zona de puntos.

En cuanto al campeonato, Antonelli suma ya 100 puntos al frente del Mundial de Pilotos, con 20 de ventaja sobre su compañero George Russell. Mercedes lidera también el Mundial de Constructores con 180 puntos, por delante de los 112 de Ferrari y los 94 de McLaren. La próxima cita será el Gran Premio de Canadá en el Circuito Gilles Villeneuve, el 24 de mayo.
