El motociclismo español sigue produciendo talento a un ritmo vertiginoso, y uno de los nombres que más fuerte está sonando en la parrilla de Moto3 es el de Álvaro Carpe. El joven piloto murciano de tan solo 18 años se ha consolidado como una de las figuras con mayor proyección de la categoría ligera y afronta la próxima temporada con el claro objetivo de dar un paso adelante en la lucha por las posiciones de cabeza.

Una trayectoria en desarrollo constante
Carpe llegó al Mundial avalado por un sólido paso por las categorías de formación, donde ya había demostrado velocidad pura y capacidad para pelear en grupo, una de las habilidades clave en Moto3. Su adaptación al campeonato ha sido progresiva pero firme, mostrando carrera a carrera una mayor madurez táctica y consistencia. Integrado en la estructura de Red Bull KTM Ajo, uno de los equipos más competitivos de la categoría, el español ha contado con el entorno ideal para pulir su talento y evolucionar rápidamente.
Durante la temporada 2025, Carpe firmó actuaciones que confirmaron que no es solo una promesa, sino una realidad en crecimiento dentro de Moto3. El murciano logró pelear habitualmente en el grupo delantero, sumando puntos con regularidad y dejando destellos de gran velocidad en clasificación y carrera. Entre sus momentos más destacados del curso pasado, se encuentran varias luchas con el grupo de cabeza, ritmo más que competitivo en trazados de todo tipo y de diferentes características, progresión clara en cuanto a gestión de carrera se refiere y una presencia frecuente dentro del top 10. Aunque los resultados aún no reflejan todo su potencial, el balance de la temporada fue positivo y, sobre todo, dejó la sensación de que Carpe tiene margen de mejora inmediato.
Preparación y expectativas de cara al 2026
Con el objetivo de llegar a la próxima temporada de la mejor forma posible, Carpe ha estado centrado en dar ese salto que separa a los buenos pilotos de los aspirantes al título. Su preparación se ha apoyado en tres pilares fundamentales como son la mejora física, factor clave para mantener el rendimiento en carreras muy disputadas, trabajo técnico con el equipo, sobre todo para afinar la puesta a punto, y la evolución mental. El murciano lo tiene claro: la velocidad que ya posee transformarla y reflejarla en buenos resultados los domingos.
Dentro del paddock, las expectativas con Álvaro Carpe son altas. Tras un año de aprendizaje sólido, muchos analistas consideran que está en posición de convertirse en uno de los protagonistas habituales de Moto3. La temporada que viene puede ser la de su consolidación definitiva, y si todo encaja, no sería ninguna sorpresa verlo muy pronto peleando por victorias y, más adelante, pensando en el salto a Moto2.

